En este blog se fomenta la conservación de las especies piscícolas, así como el medio natural en el que habitan. Por eso se anima a todos los usuarios a practicar la CAPTURA Y SUELTA como medio principal y necesario para el mantenimiento de las poblaciones.

Si vas al río para matar truchas NO ERES BIENVENIDO

Pesca con mosca

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jueves, 25 de junio de 2009

Modelos de anzuelos Tiemco

Aquí están todos los modelos que comercializa "TIEMCO", que son unos cuantos



MODELOS PARA MOSCA SECA






MODELOS PARA NINFA






MODELOS PARA AHOGADAS







MODELOS PARA BASS




MODELOS PARA STREAMERS



lunes, 15 de junio de 2009

Crónica del día 7 de junio de 2009

El problema de los cotos de pesca es que una vez has elegido el día, o vas a pescar o lo pierdes. Este fue uno de esos días en los que, de no tener el permiso reservado y pagado, no se nos habría ocurrido emprender un viaje de más de 2 horas ante el panorama que había en el cielo.
El viaje se hizo más ameno de lo que esperabamos, sobre todo porque cuando ya faltaba poco para llegar al lugar, el paisaje era espectacular, y sólo por el entorno ya merecía la pena el viaje. A 20 km. del río, con el estómago haciendo ya hasta señales de humo, decidimos parar a almorzar en un área recreativa con mesas de piedra, un lugar perfecto, aprobechando que no llovía todavía.



Eran las 9:30 y estabamos a 8 grados, con el cielo cubierto de nubes y algo de viento. Conforme ibamos acercandonos al coto, se podía ver el río desde la carretera y aparentaba llevar poca agua, aunque poco a poco iban descubriéndose buenos lugares para echar la caña.
Nos metimos en el río, Tomás con la cucharillay yo con mosca. El primer lugar que pescamos fue esta espectacular poza, con el agua lenta y cristalina, que seguro tenía escondida alguna trucha de buen tamaño, pero que no conseguí tentar con mi tricóptero. Tomás con la cucharilla hizo mover a una de tamaño mediano que siguió el señuelo sin llegar a atacar.



Poco más adelante, el río nos descubrió una infinidad de bonitas posturas de pesca que difícilmente habríamos imaginado. La primera trucha no se hizo de esperar demasiado, tras haber fallado algunas subidas. Las truchas eran muy rápidas, y si no las pillabas a la primera no volvían a subir a por la mosca.








No eran muy grandes, pero sí bravas y de perfecta librea, y conseguí sacar unas pocas, todas de tamaño mediano. Tomás movió con la cucharilla unas cuantas, pero no atacaban con decisión y no consiguió clavar ninguna, y como estaba claro que con la cucharilla no había manera, se puso a mosca con una ninfa, ya que comenzó a soplar viento fuerte y no había manera de posar la seca en condiciones.



En cada piedra que sobresalía del agua había numerosas exuvias de "mosca de la piedra", algunas casi más grandes que las propias truchas, y de vez en cuando se veían adultos revoloteando como elicópteros torpes, aunque no vimos ataques de truchas a los que caían al agua.





Nos fuimos a comer sin haber llegado a pescar ni siquiera uno de los dos tramos que teníamos. Después de comer, el tiempo seguía bastante revuelto, incluso llovió un poco, pero empezaron a verse bastantes insectos por el río, un poco de todo, y aumentó un poco la actividad, y por fin conseguí sacar una trucha de buen tamaño, que tiraba como una condenada. Durante la siguiente hora saqué 3 ó 4 más, todas rondando los 22 cm.





Nos fuimos del río con ganas de volver, si puede ser con mejor tiempo, y tras haber pescado en el que, para mi, es uno de los mejores escenarios que he visitado.





Revista Dánica Nº 4

Revista dánica Nº 4


sábado, 13 de junio de 2009

Escapada del día 20 de mayo de 2009

Rememorando el inicio de temporada volví a "Arizona" ya que la última visita fue bastante fructífera. Para mi decepción el río bajaba con menos agua de la que esperaba, y parecía muerto. En una tabla profunda de aguas lentísimas pude ver por dos veces la cebada de una trucha que rondaría los 40 cm, que sacó medio cuerpo fuera del agua en todo el medio de la tabla y que me dio algo de esperanza, pero tras acercarme lo suficiente pora ponerme "a tiro" no volvió a aparecer. Estuve allí observando durante 20 minutos y nada de nada. Intenté provar a pasar mi mosca por allí sin resultados hasta que llegaron hasta mi puesto dos mosqueros que venían detrás de mi.
Me dijeron que llevaban un par de horas pescando y que no habían visato nada, y habían probado tanto a seca como a ninfa. (Por cierto, que conocía a uno de ellos. No recuerdo como se llama pero es Soriano y cogea).

Dejé que siguieran ellos hacia arriba y yo me fui a comer algo, y después me dio por cambiar a la zona libre sin muerte, que al menos tocaba de camino para casa y eran la las 19 horas. Cuando llegué al río empecé a ver bastantes insectos revoloteando, eso ya tenía otra pinta. Me asomé a una tabla lenta y profunda y poco a poco empezaron a verse algunas cebadas, y cada vez más moscas, que parecían Ignitas bastante grandes y de un color rojizo. Con el corazón a 100 puse una Ignita montada en un 12, y que se quedaba pequeñaja comparada con las naturales. Por fin conseguí sacar un par de truchas, de unos 23 cm, y varios ataques que no conseguí clavar. En ese momento comenzó a soplar un viento muy fuerte y se puso a tronar, amenazando tormenta, y cesó la actividad en la tabla, por lo que avancé a una zona un poco más resgurardada del viento y dejé la tabla sin acabar de pescar. Más arriba conseguí sacar otras 3 ó 4 de entre 20 y 28 cm, y cuando ya empezaba a oscurecer volví hacia el coche. Como ya había parado el viento volví para acabar de pescar la primera tabla, donde se habían puesto otra vez a devorar ignitas con unos ataques muy voraces. Pero esta vez ya no subían a por mi mosca, y como ya había muy poca luz decidí cambiar de modelo y puse una mosca, montada en un 10 y en parachute, que ya se asemejaba más al tamaño de las naturales y al primer lance la cogieron vorazmente. Avancé por la tabla y clavé otras 3 más, alguna ya rondando los 30 cm. Qué bien me hubieran venido otros 30 minutos de luz...







Escapada del día 18 de mayo de 2009

El día 18 de mayo probé suerte en uno de los tramos libres sin muerte de la colección, por territorio Comanche. Primero probé en el tramo superior, que no recibe agua del embalse y tiene una estructura tipo río de montaña, aunque las truchas son de menor tamaño. Conseguí engañar unas cuantas a seca, pero cuando empezó a bajar el sol cesó la actividad, por lo que cambié al tramo inferior, que está regulado por embalse y lleva más agua.

Allí se veía alguna cebada suelta, sin que hubiera ninguna eclosión importante, sin contar la de pescadores, que debimos tener la misma idea porque nos juntamos 6 a la vez. También hay que decir que dos de ellos no llevaban vadeador y malpescaron "con buldó" delante de mi unas cuantas posturas buenas desde la orilla, lo que me desmoralizó un poco, pero aún así conseguí mover media docena de truchas de 18-20 cm.

A última hora comenzaron a salir unas cuantas Ignitas, de todos los tamaños, y en una tabla profunda tuve 2 subidas que no conseguí enganchar, aunque una se llevó su pinchazo. Estas ya parecían tener más tamaño. Como ya empezaba a oscurecer volví hacia el coche, y antes de recoger me asomé al río para ver el panorama, y vi varias cebadas, con lo que no pude resistir la tentación de gastar los últimos cartuchos. En la orilla encontré otro pescador que salía del río y me dijo que les había echado unos cuantos "modelos" de mosca y no querían ninguna, y me cedió el lugar.

La suerte o la casualidad hizo que al tercer lance certero una de ellas subiera a por mi mosca, fallando de nuevo. Esperé un poco y enderecé y engrasé el bajo, y al siguiente intento conseguí clavar una trucha de unos 30 cm. que me deleitó con una buena lucha y posó amablemente para la foto. Poco más arriba conseguí clavar otra un poco más pequeña y finalmente tuve que salir del río porque era demasiado tarde y faltaba el viaje de vuelta.

Mini escapada del día 27 de abril de 2009

Aunque el tiempo era malo, con viento fuerte y amenaza de lluvia, los mosqueros somos una raza fuerte y por suerte o desgracia, unas nubecillas no nos cambian los planes.
Por desgracia, al salir del coche comenzó a dolerme bastante el cuello, aunque no por eso desistí de meterme en el río. Únicamente conseguí engañar a una con una ninfa, y no se veía ninguna actividad, así que no aguanté demasiado, y tras un pequeño traspiés que me hizo darme un remojón decidí concluir la jornada antes de acabar más lesionado.





Revista Trofeo Pesca a Mosca nº 3

Aquí dejo varios artículos interesantes de la revista Trofeo Pesca a Mosca nº 3

Revista Dánica Nº 2

Aquí dejo varios artículos interesantes de la revista Danica Nº 2, tampoco tiene desperdicio...

Revista Dánica Nº 1 - Una joya...

Aquí dejo varios artículos interesantes de la revista Danica Nº 1 . No debe faltar en ninguna casa...

jueves, 11 de junio de 2009

Escapada del día 23 de abril de 2009. Coto Viniegras y alrededores...

Con mucha ilusión, y con la alforja llena, nos dispusimos a disfrutar del primer coto Riojano de la temporada, Viniegras 4, tras haber pasado una jornada inolvidable el año anterior, y por las mismas fechas, en el codo sin muerte.

Como de costmbre la primera maniobra es preparar el almuerzo para aguantar al menos hasta la hora de comer...



Con un tiempo bastante favorable para esas fechas dejo a mis dos acompañantes que se desfoguen con las cucharillas y me reservo un trozo de río para mi solo. Al no observar actividad en la superficie del agua opto por colocar una ninfa e inspecciono varias posturas buenas sin conseguir ningún ataque. Como no me desenvuelvo bien con la ninfa (es mi tarea pendiente) y habiendo muy buenas posturas para pèscar a seca, no puedo resistir la tentación y cuelgo la ninfa.
Apurando los rincones consigo clavar, milagrosamente una mini trucha, perfecta, pero canija...



Bueno, al menos ya no me voy sin echar una a la mano. Poco más tarde consigo engañar otra un poco mayor.



Y esas fueron las únicas que se dignaron a aparecer. No conseguí ver ni una sola subida, y había zonas muy buenas. Se echa la hora de comer y me reuno en el coche con los cucharilleros, que no han conseguido ver una sola trucha. Nos marchamos del lugar dejando un par de tablas que incitaban a aguantar hasta última hora de la tarde...





Por la tarde, y tras hablar con pescadores de la zona, decidimos inspeccionar una zona libre, cercana al coto. El río es algo más pequeño, pero parece que las truchas están activas, todas de pequeño tamaño, pero que también hacen disfrutar...















Y aquí acaba la jornada, un tanto frustrada sobre todo por las espectativas que llevabamos por la experiencia del año anterior, ya veremos el año que viene...